CR: la camisa de seda

¡Buenos días!

Preciosa, la seda es preciosa. Tiene una caída que ningún poliéster puede imitar por mucho que se acerque. Tiene un brillo natural perfecto, sin pretensiones. Tiene un tacto sublime. 

Pero es muy delicada.

Ay, ¿por cuántos lavados, planchados y puestas habrá pasado esta camisa?


Es de estas cosas que le regalas a tu madre y te acabas poniendo tu (ups). Tendrá mil años. Mil no, pero diez le pueden caer ya. Y la cosa es que se va pasando la seda y se desgarra por el uso. Generalmente cerca de las costuras, ya que la tela es más delicada que el hilo. 

En su momento ya tuve que cogerle el bajo y hacerla unos centímetros más corta porque se había desgarrado un poco.

Pero ahora ya tenía las sisas bastante destrozadas y el verano pasado no me la había puesto por eso, porque estaba en mal estado.

Pero me gusta mucho el estampado y es súuuuper fresquita. Es muy fina y transparente, pero como es estampada no hace falta llevar una camiseta debajo. Así que cuando Jenni de Naturtelas nos propuso unirnos a su reto de "upcycling" me acordé de la camisa, y como no tenía mucho tiempo, pensé que era la excusa ideal para reciclarla y poder volver a usarla.

No sé si conocéis Naturtelas. Es una tienda online de tejidos ecológicos. Tiene estampados súper bonitos y bastante variedad de tejidos. Además, en su blog Jenni sube ideas y tutoriales de costura.

Como os digo, la tela es súper fina, así que es perfecta para verano, por lo que quitarle las mangas me pareció muy buena solución

Además, también tenía un buen agujero por el hombro. Así que, ya de paso, aproveché para estrecharla de hombros. Esperemos que dure otra buena época, y bueno, siempre puede convertirse en otra cosa, ¿verdad?

Lo que he hecho para la transformación ha sido, en este orden:
  1. Descosedor en mano, quitar las dos mangas. Aproveché y quité los botones para meterlo en el bote de los botones, que nunca vienen mal.
  2. Abrí una de las mangas con las tijeras por la costura del largo. De ahí saqué tiras en diagonal que me hicieran de bies para rematar las sisas. Aunque no me daba para cortar a 45º perfectos, prefería aprovechar el largo máximo que me permitía la manga para no hacer demasiados empalmes. Con tres tiras de 4 centímetros de ancho me dio para las dos sisas.
  3. Ya que estaba con el cúter en la mano, aproveché para estrechar el hombro como veis en la foto. Le quité lo justo para salvar el agujero, pero por abajo no modifiqué la sisa.
  4. Para hacer la cinta al bies uní las tres tiras de 4 centímetros de ancho para formar una muy larga. 
  5. En la plancha vamos preparando el bies doblando hacia adentro los bordes 1 centímetro y luego de nuevo a la mitad, de manera que nos queda una cinta larga de 1 centímetro de grosor  (los cuatro centímetros doblados dos veces).
  6. Colocamos el bies en el borde de las sisas para rematar la manga. Planchamos y ¡listo!

Y tú, ¿también intentas arreglar antes que tirar?

Como hablamos muchas veces de sostenibilidad, es importante recordar que todo puede tener una segunda vida. Y que si en nuestro armario tenemos sólo prendas que de verdad amamos con locura, seguro que cuando alguna de ellas sufre un percance, estamos más dispuestas a tratar de arreglarla para que siga con nosotras mucho más tiempo!

¿Qué habrías hecho tu con la camisa?

¡Gracias por leer!
¡Besos! :)

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