Mi #kellyanorak rosa

¡Ains...!
La verdad es que estoy ultra feliz con el resultado de mi abrigo.
Si te lo has perdido, he estado dando la vara desde hace semanas con el patrón del anorak "Kelly" de Closet Case patterns.
Yo ya hacía tiempo que lo había visto. Varias blogueras de costura que sigo ya se lo habían confeccionado y lo tenía yo ahí guardado como en la parte de atrás de la mente.
El caso es que, vosotras lo sabéis, me suelo hacer yo mis patrones porque siempre acabo haciendo variaciones de lo de las revistas o de los que ya tengo.
Pero a éste no le he cambiado nada. Me encanta el modelo y a principios de otoño me puse a seguir el hashtag para verlo mejor, coger inspiración... en fin,  para ver si de verdad era mi abrigo ideal.
Claro, el tema es que ya el invierno pasado detecté en mi armario la falta de un abrigo para el día a día que no fuera la típica parka verde militar. Pero es que la típica parka me encanta. Lo que no me gusta es cruzarme en el metro con tres que la llevan igual, claro.
Así que para diciembre ya tenía claro que quería el Kelly y que lo quería con un forro calentito para que fuera mi abrigo de invierno, invierno. Porque de entretiempo no me faltan opciones.
Si lo compráis, tenéis que tener en cuenta que la opción con forro se compra como un extra. Es decir, tu compras el patrón del abrigo, y aparte compras el pack-extensión del forro, que te viene con instrucciones completas incluyendo las piezas de patrón del forro. Así que de las instrucciones del patrón original te puedes olvidar (yo las he guardado por si algún día me lo hago sin forro, que nunca se sabe).
La verdad es que está súper bien explicado.
En fin, que para diciembre ya lo tenía claro, así que lo incluí en mi carta a los Reyes Magos. ¡Y me lo trajeron! El patrón con el patrón del forro. 
Pero mientras llegaban los Reyes Magos estuve bastante entretenida buscando la tela ideal.
Y la encontré. Es esta lana fría en color coral/guayaba/nosémuybiencomodefinirloperomeencanta. Estaba yo mareando en Ribes y Casals mirando y mirando, y la visualicé de lejos, en una balda alta, como fuera de la vista del mundo. Claro, era un poco más primaveral y no estaba todavía muy expuesta para la venta.
Pero me la enseñaron y me encantó. Era el color. Mi color. Pero aún no tenía el patrón y no sabía cuántos metros iba a necesitar. Así que estuve pensando en ella todo el mes. Pasaba por allí de vez en cuando para comprobar que no se había acabado.
Y ya por fin, después de Reyes fui a por ella y me alegré un montón de que siguiera allí. No me había preocupado tanto por el forro. Pensaba ponerle un forro polar en crudo o en algún color que le fuera a mi rosa. Pero claro, estábamos ya de rebajas, fuera de temporada y esperando a las telas de primavera. ¡No quedaban casi colores de forro polar!
Pero por allí apareció este pelito tan adorable, tan suave y tan peluchín. Y yo mira, mientras me abrigue, estoy abierta a cambiar de idea.
Éstas fueron mis elecciones:
Pero la cosa no acaba ahí. Todo se complicó un montón cuando quise ir a comprar los demás materiales. La cremallera, los botones, el cordón, etcétera, etcétera.
Yo tenía en mente botones de remache metálicos en rosa metalizado (como el color cobre, pero yo lo veo todo rosa). ¿Puedo buscar algo más complicado? Sí, puedo. Puedo buscar una cremallera con los dientes rosa metalizado y el color de la cremallera en coral/guayaba/nosémuybiencomodefinirloperomeencanta, gracias.
Obviamente, en todas las mercerías de Madrid me miraron así un poco con una ceja para arriba y, con todo el dolor de sus corazones, las dependientas me fueron diciendo que no lo iba a encontrar.
Tenían razón. Claro. Incluso intenté teñir una cremallera blanca, pero no dio resultado. Pero no contaban con vosotras, con vuestras súper ideas y ocurrencias. Por instagram os conté un poco mi drama y mi frustración tras no conseguir teñir la cremallera. Y me disteis varias ideas, entre ellas usar "nihilina" para teñir tejido sintético.
El tema es que con tanta vuelta de aquí para allá buscando botones, cordones y cremalleras, yo ya tenía el abrigo a medias y el siguiente paso era colocar la cremallera.
Tenía muchas ganas de terminarlo y al final opté por hacer caso a aquellas que me dijisteis que no se iba a notar tanto la cremallera en crudo, que al fin y al cabo el forro también era clarito.
Toda la razón. Al final estoy súper contenta con la cremallera. Todos los detalles metálicos al final son en oro viejo y el cordón lo hice de la propia tela del abrigo.
Pero oye, de todo se aprende y para la próxima vez ya tengo un par de direcciones fichadas donde se puede conseguir la nihilista en varios colores.
Pues ese fue mi drama con el Kelly. Todo lo demás fue bastante bien (la confección me refiero). Como os digo, las instrucciones vienen bastante bien detalladas. Los fallos que tuvo mi confección fueron totalmente mi culpa. Os los recopilo para que compartamos nuestras desgracias costuriles:
  • IDA DE OLLA: Así planchaba así así, así planchaba yo en mi mundo los bolsillos. Los coloco. Me dan como mucho problema. No me gusta como me están quedando. Me rayo y me digo a mi misma: "Laura, si esto le pasa a una de tus alumnas, tú ¿qué le dirías?. Efectivamente, le dirías que sabes que es un rollo descoser pero que si lo repite seguramente le quede todo mucho mejor". Así que, en solidaridad con mis alumnas, descosí y volví a cortar los bolsillos. Ya con la mente más clara vi mi error. Había planchado inventándome un doblez que no existía y por eso no me cuadraba nada. Ida de olla, falta de concentración. No pasa nada. ¡Menos mal que lo repetí!
  • VENIRSE ARRIBA: Todavía no hemos terminado con los bolsillos. Como la primera vez me dio un poco de trabajo doblar las tapetas del bolsillo, me vine arriba en el segundo asalto y me inventé unos piquetes maravillosos que me hicieron la tarea más fácil. Ahora, esos piquetes se han abierto un poco y se ve, así que me va a tocar remendar la esquina del bolsillo para que no se abra la tela. Hay que seguir el patrón al pie de la letra y no quitar ¡¡¡¡¡ni añadir nada!!!!!
  • MISTERIOS SIN RESOLVER: De esto que estás ya casi casi que lo vas a terminar y venga, vamos a colocar bien las mangas del forro y de la tela para que estén muy rectitas y nos queden perfectas. Bueno, me lo pruebo y por supuesto una manga diferente a la otra. ¿Pero que pasa aquí si las he cortado igual? Socorro. La descosí y la cosí de nuevo. Lo mismo. La descoso y me la puebo. Muy bien Laura, predica con el ejemplo, es lo que tenías que haber hecho desde el principio. Pues la manga del forro está más larga inexplicablemente. No nos agobiemos. Cortamos. Bueno, pues después de todo el jaleo por fuera no se nota, pero por dentro yo noto como que la manga está girada, pero le doy vueltas y vueltas y a mi me coinciden todas las costuras. Misterios sin resolver. Por lo menos, ya no queda una más larga que la otra.
  • SI PARECE QUE LA ESTÁS LIANDO, SEGURAMENTE LA ESTÉS LIANDO PERO BIEN: También conocido como mi historia con los botones. También os conté este drama por ig. Con los ojetespara pasar los cordones todo fue maravilloso. Un par de martillazos y el agujero de la tela se hace fenomenal y los ojetes quedan maravillosamente puesto. Pero los botones.... Ay, los botones. En mi defensa dirá que el dibujo explicativo de la caja de los botones no se correspondía con las piezas que te vienen dentro de dicha caja. Ahí ya, debería haber preguntado a San Youtube. Pero no. Como ya había puesto dos ojetes pues ya soy una experta en colocar remaches. Mi martillo y yo, expertos. Elegí un horario apropiado para no crear tensiones entre mis vecinos y me puse a experimentar. Conseguí hacer todos los agujeros aunque con bastante más dificultad que cuando hice los de los ojetes. Pero ya fue llegar a colocar los remaches... y allí no se quedaba nada bien. A mi me daba la sensación de que no los estaba colocando bien. Vamos, que ni abrochaban. Pero yo quería estrenar mi abrigo. Me lo estrené. Se me cayeron tres botones durante el fin de semana, así que el lunes a primera hora estaba en el zapatero de mi barrio de toda la vida. Me los apretó bien y consiguió que abrocharan todos menos dos (puedo vivir sin necesidad de abrochar esos dos). Además, su esposa estuvo presentándome a todos los clientes mientras les decía que vieran, que vieran que el abrigo me lo había hecho yo :)
Bueno, que lo peor que me pase sea esto, ¿verdad?


Así que nada. Estoy encantada con mi abriguito. Me pega con todo y me alegra los días mas grises del invierno.

Para mi ha sido mi mayor reto hasta ahora. ¿Cuán ha sido tu mayor reto en costura hasta ahora?

¡Besos! :)
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2 comentarios

  1. ¡Me encanta! Me parece una pasada que puedas coser algo tan complicado y te quede tan profesional. Tanto el exterior como el forro me gustan mucho; como dices, el rollito verde militar ya aburre mucho.

    Leyendo tus dramas con el color de la cremallera y las piezas metálicas, me he dado cuenta de lo tontiñas que somos cuando se nos mete algo en la cabeza. Nosotras lo vemos como un fallo ("Bueno, no está mal, pero no es lo que yo quería") y sin embargo los demás ni se enteran, porque yo esa cremallera en crudo la veo ideal.

    Sigue enseñándonos cositas ^_^

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